Las granizadas pueden parecer un fenómeno pasajero, pero el daño que dejan en la carrocería de un vehículo es real y, si no se atiende a tiempo, puede afectar al valor del coche y complicar su reparación posterior. El problema es que no siempre es fácil ver el daño a simple vista, especialmente en los colores claros o en condiciones de luz deficiente.

Esta guía te explica cómo hacer una revisión correcta después de una granizada y qué señales deben llevarte directamente al taller.

Paso 1: espera a que el coche esté en un lugar con buena luz

El error más común es intentar revisar el coche en el aparcamiento donde estaba, con luz artificial o en la penumbra. Las abolladuras de granizo son pequeñas y su profundidad es difícil de apreciar con mala luz.

Lo ideal es mover el coche a un lugar con luz natural directa o luz artificial homogénea (un taller bien iluminado), y observar la carrocería desde distintos ángulos. Las abolladuras se ven mejor cuando la luz rasante las cruza de lado.

Revisión de carrocería tras granizada bajo luz de taller
La luz del taller es esencial para identificar correctamente el alcance del daño

Paso 2: las zonas que revisar primero

El granizo no golpea igual en todas las partes del coche. Estas son las zonas que concentran la mayor parte del daño:

  • Techo: la zona más expuesta y donde suele haber más abolladuras.
  • Capó: superficie plana y horizontal, muy vulnerable.
  • Maletero: igual que el capó, recibe impactos directos.
  • Aletas delanteras y traseras: suelen recibir granizo en trayectoria oblicua.
  • Puertas: especialmente en la parte superior, cerca de la línea de ventanas.
  • Cristales y lunas: en granizos intensos pueden aparecer fisuras o marcas.

Paso 3: identifica el tipo de daño

¿Qué estás viendo?
Pequeñas abolladuras redondas sin daño en la pintura → candidato ideal para PDR. Cuanto antes lo trates, más sencilla la reparación.
Muchas abolladuras pequeñas distribuidas por toda la superficie → también PDR. Es el patrón más habitual del granizo.
Abolladuras con la pintura agrietada o levantada → necesita PDR + retoque de pintura en esas zonas. Hay que actuar pronto para evitar oxidación.
Abolladuras grandes o profundas → pueden requerir trabajo de chapa adicional. Necesita valoración presencial.

¿Cuándo es urgente ir al taller?

No todas las reparaciones de granizo son urgentes, pero hay situaciones en las que conviene actuar sin esperar:

  • Cuando la pintura está agrietada o levantada: el metal expuesto puede oxidarse en cuestión de días, especialmente en ambientes húmedos.
  • Cuando hay cristales fisurados: un parabrisas con grieta puede deteriorarse rápidamente y es un riesgo de seguridad.
  • Cuando el coche está en venta o leasing: cuanto antes se repare, mejor se conserva el valor.

Consejo: si no estás seguro del alcance del daño, lo mejor es pedir una valoración presencial. En Unique Hail Solutions hacemos el diagnóstico sin compromiso y te decimos exactamente qué necesita tu coche.

Detalle de abolladura causada por granizo en panel de carrocería
Una abolladura de granizo sin daño en la pintura es el caso ideal para PDR

El tiempo cuenta

Uno de los errores más habituales es dejar pasar semanas o meses antes de reparar el granizo. Aunque las abolladuras sin daño en la pintura no se oxidan, el problema es que a mayor espera, mayor posibilidad de acumulación de más golpes y de que una segunda granizada complique la reparación.

Además, si tienes un seguro con cobertura de fenómenos atmosféricos, cuanto antes reportes el siniestro, más sencillo será el proceso.